Té frío e infusiones frías

Té verde frío

Descubre nuestra selección de tés verdes fríos, naturales o de sabores. Elige la infusión en frío para extraer sus aromas delicados.

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7 tés

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El té verde frío tiene más de un truco en su jarra. Combina frescor, sabor y beneficios para el cuerpo. Ya sea con menta, limón, melocotón o jengibre, se impone como una bebida realmente sana, fácil de preparar en casa y sabrosa.

¿Por qué elegir el té verde frío?

El té verde frío es una de las mejores formas de calmar la sed en verano. La infusión en frío permite liberar los aromas sin extraer los taninos responsables del amargor. Resultado: una bebida refrescante, suave, sin astringencia.

Los múltiples beneficios del té verde son bien conocidos: antioxidantes, apoyo al metabolismo, hidratación y efectos digestivos. En versión fría, es un auténtico cóctel de vitalidad para beber sin moderación. Y, sobre todo, es una muy buena alternativa a los refrescos industriales.

¿Cómo preparar un té frío casero?

Para un té frío casero logrado, todo empieza por la elección de los ingredientes. Es preferible partir de un té verde de calidad. El té japonés natural (un sencha se presta bien) o un té verde coreano en frío son una delicia.

Aquí tienes una receta sencilla de té verde frío:

Ingredientes:

  • 1 litro de agua filtrada
  • 2 cucharadas soperas de té verde de tu elección
  • 1 melocotón cortado en gajos
  • unas hojas de menta piperita
  • 1 cucharada sopera de miel o un poco de stevia, a tu gusto

Preparación:

  1. poner todo en una jarra
  2. dejar infusionar en frío durante 6 a 8 horas en el frigorífico
  3. servir con cubitos de hielo, unas hojas de menta fresca y trozos de frutos rojos para alegrar la vista

Infusión en frío: modo de empleo

Hacer una infusión en frío para obtener una bebida sin ninguna astringencia ni amargor es la clave de un té frío logrado. Si un té es amargo, es que está mal infusionado.

No hace falta agua hirviendo. Vierte simplemente agua templada o fría sobre las hojas o las bolsitas, añade las frutas, plantas o aromas que elijas y pon la jarra en frío durante varias horas. Este proceso revela sabores más sutiles y reduce la necesidad de endulzar.

Ideas de recetas afrutadas

Las recetas de té frío se pueden personalizar hasta el infinito. Puedes incorporar frutas de temporada (trozos de melocotón, frambuesas…), zumo, flores (lavanda, rosa…) o algunas especias como el jengibre o la vainilla.

  • Té frío de melocotón y frambuesa: una mezcla suave y afrutada para una tarde soleada
  • Té verde con menta piperita y limón: perfecto para la digestión y el frescor
  • Té frío de mango y maracuyá: un viaje exótico garantizado

Trucos para reducir el azúcar

Aunque la tentación de añadir azúcar o miel es grande, algunos trucos para reducir la cantidad de azúcar, y por tanto de calorías, permiten mantener la bebida sana. Usa stevia o juega con los sabores naturalmente dulces de las frutas bien maduras.

Añadir zumos de fruta como el de kiwi o el de mango, o un toque de limonada casera poco azucarada, puede bastar para dar chispa a la preparación sin excesos calóricos.

Nuestras mezclas listas para infusionar

En nuestra selección encontrarás nuestras mezclas de tés con frutas, flores y especias. Cada referencia se ha pensado para dar lo mejor de sí en infusión en frío. Basta con echarla en una jarra, dejarla infusionar y, ¡hala!, a la nevera.

Tés verdes con menta, infusiones afrutadas con jengibre o aromas sutiles de vainilla y frutos rojos: cada uno encontrará el té frío que le corresponde.

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